4.3.5 San León Magno
Nació en Toscana a Finales del siglo IV. Es recordado en los textos de historia
por el prestigio moral y político que demostró ante la amenaza de los Hunos
de Atila y de los Vándalos de Genserico. Siendo elegido Papa en el año 440,
León, en sus veintiún años de pontificado, llevó a cabo la
unidad de toda la Iglesia alrededor de su sede, impidiendo usurpaciones de
jurisdicción, arrancando de raíz los abusos de poder, frenando las
ambiciones del patriarcado constantinopolitano y del vicariato de Arles. Sus ciento
cuarenta y una epístolas tratan importantes asuntos de disciplina y fe. Sus
señaladas victorias sobre los maniqueos, los arrianos, los nestorianos, los
euticianos o monofisistas, los donatistas y los novatianos, que iban en contra de la
potestad de la Iglesia para readmitir a los pecadores y perdonar los pecados mortales, dan
prueba de su celo.
De espíritu muy comprensivo y previsor, no se detiene en
particulares de una cuestión doctrinal y, sin embargo, participa activamente en la
elaboración dogmática del grave problema teológico tratado en el
Concilio ecuménico de Calcedonia, pedido por el emperador de Oriente para condenar
al monofisismo, que negaba la naturaleza de Cristo. León fue el primer Papa que
recibió de la posteridad el epíteto de "Magno", es decir, "el grande", no
sólo por sus cualidades literarias y la firmeza con la que mantuvo en su vida al
decadente imperio de Occidente, sino por la solidez dogmática que demuestra en sus
cartas, en sus sermones y en las oraciones litúrgicas de la época. El Papa
San León Magno murió en el 461.
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