4.2.7 San Juan Damasceno
Nació a mediados del siglo VII de una familia árabe cristiana y
murió en el año 749. Es considerado el último representante de la
patrología griega por sus obras monumentales como: "la fuente del conocimiento".
Su actividad literaria es multiforme, pasa con autoridad de la poesía a la
liturgia, y de la elocuencia a la filosofía y la apologética.
En el período del emperador de Bizancio, León XIII Isáurico
inauguraba la política iconoclasta, es decir, el destierro de todas las
imágenes sagradas, cuyo culto era considerado como un acto de idolatría.
Desde Jerusalén, bajo el dominio árabe, se hizo oír una voz en favor
del culto de las imágenes, la del entonces desconocido monje Juan Damasceno o de
Damasco, que con sus tres discursos en favor de las sagradas imágenes se impuso
inmediatamente a la atención del mundo cristiano. El emperador, no pudiendo atacar
directamente al monje, recurrió vilmente a la calumnia, haciendo falsificar una
carta de Juan, en la que éste habría tramado una conjuración para
restituir a Jerusalén al emperador bizantino.
En esta disputa Teológica, Juan pudo demostrar toda su preparación
teológica, puesta al servicio, no sólo al patriarca de Jerusalén,
sino de toda la Iglesia. En efecto, el segundo Concilio de Nicea (séptimo
ecuménico), en reparación de las injurias recibidas por el defensor de la
ortodoxia, proclamó no sólo su ciencia, sino también su santidad.
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