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LA
ESENCIA
Haciendo una bellísima exposición
de la doctrina y del espíritu de la contemplación cristiana
comienza el Papa su carta apostólica sobre el Rosario, en la
que, a su vez, hace énfasis y resalta
varias veces el carácter contemplativo de esta oración, valorándola
así mismo como herramienta de Santificación.
<< En el recorrido espiritual del
Rosario, basado en la contemplación incesante del rostro de
Cristo -en compañía de María- este exigente ideal de configuración
con Él se consigue a través de una asiduidad que pudiéramos
decir 'amistosa'. Ésta nos introduce de modo natural en la
vida de Cristo y nos hace como 'respirar' sus sentimientos.
>> (RVM I,15)
El mismo Santo Padre continuará
insistiendo sobre la importancia de la "Contemplación":
<<- Poco antes de concluir el mes de octubre --mes
del Rosario--, Juan Pablo II ha renovado su llamamiento a rezar
esta oración como un profundo momento de contemplación del rostro
de Cristo >> (Ciudad del Vaticano,
27 octubre 2002 - www.zenit.org)
<< Un cristiano
debe querer meditar regularmente; si no, se parece a las tres
primeras clases de terreno de la parábola del sembrador (Mt
13, 1-9. Mc 4, 3-9. Lc 8, 5-8). Pero un método no es
más que un guía; lo importante es avanzar, con el Espíritu
Santo, por el único camino de la oración: Cristo Jesús. >>
(CIC 2707)
A este punto todo Cristiano Católico tiene
la obligación moral y obediencia a la fe de conocer lo que es
la oración, la meditación, la contemplación. Esto mismo es lo
que nos está repitiendo y recordando el Santo Padre en su Carta
sobre el Rosario y, a la vez, está pidiendo a quienes ya conocen
-o deberían conocer- el valor de la meditación y la contemplación
como medio de santificación y de unión con Dios, que enseñen
a los demás el valor de la oración meditada y contemplativa.
<< El Rosario, precisamente
a partir de la experiencia de María, es una oración marcadamente
contemplativa. Sin esta dimensión, se desnaturalizaría, como
subrayó Pablo VI: «Sin contemplación, el Rosario es un cuerpo
sin alma y su rezo corre el peligro de convertirse en mecánica
repetición de fórmulas y de contradecir la advertencia de
Jesús: "Cuando oréis, no seáis charlatanes como los paganos,
que creen ser escuchados en virtud de su locuacidad"
(Mt 6, 7). Por su naturaleza el rezo
del Rosario exige un ritmo tranquilo y un reflexivo remanso,
que favorezca en quien ora la meditación de los misterios
de la vida del Señor, vistos a través del corazón de Aquella
que estuvo más cerca del Señor, y que desvelen su insondable
riqueza» >> (RVM I-12s)
<<El Rosario nos transporta místicamente junto a María, dedicada
a seguir el crecimiento humano de Cristo en la casa de Nazaret.
Eso le permite educarnos y modelarnos con la misma diligencia,
hasta que Cristo «sea formado» plenamente en nosotros
(cf. Ga 4, 19). >> (RVM
I-19s)
Para este punto en particular, léase, estúdiese
y hágase vida el Catecismo de la Iglesia Católica (documento
del cual el Santo Padre ha hablado también repetidas veces
últimamente) en sus artículos del 2697 al 2758 especialmente,
aunque todo el documento está lleno de la riqueza espiritual
de la Revelación (Sagradas Escrituras y Magisterio Eclesial).
El alma que medita y contempla los misterios
de Dios debe querer recorrerlos todos. El alma que desea amar
a Dios y unirse con El, debe querer visitar con él todos los
terrenos que él creó y adquirió para nosotros: espacio tras
espacio, predio tras predio, lugar tras lugar, detalle tras
detalle, todos los terrenos de la Creación, la Redención y la
Santificación. Son estos grandes terrenos los que debemos
estar visitando, contemplando, meditando continua e ininterrumpidamente.
He aquí el verdadero y profundo valor del Rosario,
que se convierte en un tipo de oración de meditación y contemplación
continua y repetida de varios de los misterios de la vida de
Cristo. Quien verdaderamente quiere amar, no se conforma
con conocer 5 cualidades o regalos o misterios de su amado,
sino que su alma quiere y desea penetrarlos todos. El Santo
Padre nos recomienda añadir a los 15 misterios tradicionales,
otros cinco misterios sobre la vida pública de Jesús: Los
Misterios Luminosos.
<< De los muchos
misterios de la vida de Cristo, el Rosario, tal como se ha
consolidado en la práctica más común corroborada por la autoridad
eclesial, sólo considera algunos. Dicha selección proviene
del contexto original de esta oración, que se organizó teniendo
en cuenta el número 150, que es el mismo de los Salmos. >>
(RVM II-19)
<< Pasando de la
infancia y de la vida de Nazaret a la vida pública de Jesús,
la contemplación nos lleva a los misterios que se pueden llamar
de manera especial «misterios de luz». En realidad, todo el
misterio de Cristo es luz. Él es «la luz del mundo»
(Jn 8, 12). Pero esta dimensión se manifiesta sobre
todo en los años de la vida pública, cuando anuncia el evangelio
del Reino. Deseando indicar a la comunidad cristiana cinco
momentos significativos -misterios «luminosos»- de esta fase
de la vida de Cristo, pienso que se pueden señalar:
1. Su Bautismo en el
Jordán;
2. Su autorrevelación
en las bodas de Caná;
3. Su anuncio del Reino
de Dios invitando a la conversión;
4. Su Transfiguración;
5. institución de la
Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual.
Cada uno de estos misterios
revela el Reino ya presente en la persona misma de Jesús.
>> (RVM II-21)
[2].
<< El telón de fondo
mariano de todos los "misterios de luz">> y la esencia de la predicación silenciosa y luminosa
de maría es este: «Haced lo que él os
diga». Quien verdaderamente quiera venerar a María con veneración
Suma (Hiperdulía), debe someter su corazón a este amoroso mandato:
<< La revelación,
que en el Bautismo en el Jordán proviene directamente del
Padre y ha resonado en el Bautista, aparece también en labios
de María en Caná y se convierte en su gran invitación materna
dirigida a la Iglesia de todos los tiempos: «Haced lo que
él os diga» (Jn 2, 5). Es una exhortación
que introduce muy bien las palabras y signos de Cristo durante
su vida pública, siendo como el telón de fondo mariano de
todos los «misterios de luz». >>
(RVM II-21s)
De esta
misma manera nos recuerda San Luis
María Grignion de Montfort, que la Consagración a Maríano es otra cosa que una renovación de nuestra Consagración a
Cristo por medio de Bautismo. El que se diga Mariano, que "haga
lo que Jesús le dice": El Evangelio: la llamada al hombre
Reino de los Cielos.
«Como quiera que toda
nuestra perfección consiste en el ser conformes, unidos y
consagrados a Jesucristo, la más perfecta de la devociones
es, sin duda alguna, la que nos conforma, nos une y nos consagra
lo más perfectamente posible a Jesucristo. Ahora bien, siendo
María, de todas las criaturas, la más conforme a Jesucristo,
se sigue que, de todas las devociones, la que más consagra
y conforma un alma a Jesucristo es la devoción a María, su
Santísima Madre, y que cuanto más consagrada esté un alma
a la Santísima Virgen, tanto más lo estará a Jesucristo».
(II-21s)
<< Por
fin, contemplando a Cristo y a su Madre en la gloria, ve la
meta a la que cada uno de nosotros está llamado, si se deja
sanar y transfigurar por el Espíritu Santo. De este modo,
se puede decir que cada misterio del Rosario, bien meditado,
ilumina el misterio del hombre. >> (RVM
II-25s)
Esta "Conformación"
"Configuración" o "Transfiguración" (también
llamada "Unificación" o "Transformación")
del alma Por, Con y En Cristo, por el Espíritu
Santo, no es otra cosa que la manifestación y el desarrollo
del Reino Dios en cada criatura y en su Iglesia. Por el Espíritu
Santo pues, la obra de la Santificación manifiesta su eficacia
en los Sacramentos, los cuales obran para este fin último:
<< Porque
"la participación del cuerpo y sangre de Cristo no hace
otra cosa sino que pasemos a ser aquello que recibimos"
>> (LG
26, citando a San Leon Magno, Concilio Vaticano II)
<< Por el bautismo hemos
llegado a ser, ya no cristianos, sino Cristo >>
(San Agustín)
EL
METODO (RVM III- 28s)
He aquí tan sólo dos citas que aparecen en
el Catecismo de la Iglesia Católica en relación con la forma
de hacer oración:
<< La
meditación es, sobre todo, una búsqueda. El espíritu trata
de comprender el porqué y el cómo de la vida cristiana para
adherirse y responder a lo que el Señor pide. Hace falta una
atención difícil de encauzar. Habitualmente se hace con la
ayuda de algún libro, que a los cristianos no les falta: las
Sagradas Escrituras, especialmente el Evangelio, las imágenes
sagradas, los textos litúrgicos del día o del tiempo, los
escritos de los Padres espirituales, las obras de espiritualidad,
el gran libro de la creación y el de la historia, la página
del 'hoy' de Dios. >> (CIC 2705)
<< ¿Qué es esta oración? Santa Teresa responde: 'No
es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de
amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos
nos ama'.
La contemplación busca al 'amado de mi alma' 8 Esto es, a
Jesús y en El, al Padre. Es buscado porque desearlo es siempre
el comienzo del amor, y es buscado en la fe pura, esta fe
que nos hace nacer de El y vivir en El. En la contemplación
se puede también meditar, pero la mirada está centrada en
el Señor. >> (CIC 2709)
En su Carta Apostólica, el Santo Padre nos
propone el Rosario como "Un Método para Contemplar":
<< En efecto, el
Rosario es un método para contemplar. Como método, debe ser
utilizado en relación al fin y no puede ser un fin en sí mismo.
Pero tampoco debe infravalorarse, dado que es fruto de una
experiencia secular. La experiencia de innumerables Santos
aboga en su favor...
...quiero ayudar a los
fieles a comprenderla en sus aspectos simbólicos, en sintonía
con las exigencias de la vida cotidiana. De
otro modo, existe el riesgo de que esta oración no sólo no
produzca los efectos espirituales deseados, sino que el rosario
mismo con el que suele recitarse, acabe por considerarse como
un amuleto o un objeto mágico, con una radical distorsión
de su sentido y su cometido. >> (RVM
III)
Esta es la manera en que el
Santo Padre propone el rezo del Rosario:
1. El enunciado del misterio
2. La escucha de la Palabra
de Dios: leer el pasaje del evangelio relacionado con el misterio.
3. El silencio:La escucha y la meditación se alimentan del silencio.
Es conveniente que, después de enunciar el misterio y proclamar
la Palabra, esperemos unos momentos antes de iniciar la oración
vocal, para fijar la atención sobre el misterio meditado.
4. El «Padrenuestro»,
Las diez «Ave Maria», El «Gloria», La jaculatoria final
LA
REFLEXION FINAL
¿Por qué el Santo Padre está
repitiendo tantas veces (Carta Apostólica, Exhortaciones,
Catecismo) la necesidad y la importancia de Meditar y
Contemplar? Porque sólo así se puede Conoce a Dios, para poder
Amarlo y Servirlo.
El Santo Padre habla varias
veces a lo largo del documento de los frutos de esta oración
"Si se medita bien". ¿Estamos
dispuestos a hacer lo que el Papa nos está recomendando? ¿Queremos
estar en comunión con la Santa Iglesia de Cristo guiada por
el vicario de Jesús? Recordemos que Comulgar Bien, no es sólo
recibir una ostia, sino -y principalmente- estar en comunión
de Voluntades con Dios, y en particular con la Verdad de su
Iglesia.
Realmente lo que el Papa nos
está diciendo es lo que él como representante de Jesús tiene
la obligación de decirnos, porque él recibió estas enseñanzas
de otros obispos y pastores que, a su vez, la recibieron de
otros, y así sucesivamente, a través de los siglos, llegando
hasta los apóstoles, que la recibieron directamente de Jesús.
¿Obedeceremos? ¿Seremos por fin hijos prudentes que escuchan
y ponen en práctica su palabra, construyendo así nuestra vida
espiritual sobre roca firme?
Esperemos que todo esto que
nos dice la Iglesia lo Comprendamos,
Entendamos y Conservemos en nuestro Corazón, como María,
para que demos el Fruto que él espera: la Configuración, la
Transformación en Jesús.
NOTAS
AL PIE
[1]
En el Libro de los Giros del Alma en las obras de la Divina
Voluntad de la Sierva de Dios Luisa
Piccarreta, se pueden encontrar
las meditaciones que ella hacía de cuatro (4) de los cinco (5)
"Misterios de Luz": El Bautismo de Jesús, Las Bodas
de Caná, El Anuncio del Reino de los Cielos - La Vida Pública
de Jesús y la Eucaristía.
[2]
El texto completo de la Carta Apostólica
Rosarium Virginis Mariae se puede "descargar"
de la "Zona de
Descargas" (Downloads) de este mismo Web.
ABREVIATURAS
UTILIZADAS
CIC
Catecismo de la Iglesia Católica RVM
CARTA APOSTÓLICA ROSARIUM VIRGINIS MARIAE
LG
Constitución Dogmática "LUMEN
GENTIUM" (sobre la Iglesia) Concilio
Vaticano II |